Guía completa de la jubilación anticipada voluntaria

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23 de enero 2026
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¿Es posible retirarse antes de la edad legal y mantener un nivel de vida digno en 2026? La respuesta es sí, pero requiere una planificación estratégica que vaya mucho más allá de simplemente cumplir con ciertos requisitos legales.

Es aquí donde entra en juego la jubilación anticipada voluntaria, no solo como un derecho, sino también como una vía clave para alcanzar una mayor calidad de vida, optimizar tu situación fiscal y garantizar la estabilidad de tu patrimonio a largo plazo.

 

¿Qué es la jubilación anticipada voluntaria?

 

La jubilación anticipada voluntaria es una herramienta estratégica que te permite tomar el control de tu futuro. A diferencia de la jubilación forzosa, que surge por circunstancias ajenas a tu voluntad como un ERE o despido colectivo, la modalidad voluntaria nace de una decisión personal meditada.

Esta opción representa la culminación de años de trabajo y planificación. Te permite retirarte hasta dos años antes de la edad legal ordinaria, liberando tiempo para dedicarte a proyectos personales, cuidar tu salud, viajar o incluso emprender nuevos desafíos profesionales desde una perspectiva más flexible.

Sin embargo, es fundamental que comprendas que esta libertad tiene un coste: la aplicación de coeficientes reductores que disminuyen permanentemente el importe de tu pensión pública.

Por ello, la jubilación anticipada voluntaria en 2026 no debe ser una decisión impulsiva, sino el resultado de una estrategia financiera integral que incluya diversificación patrimonial y optimización fiscal.

Si estás planificando tu jubilación anticipada voluntaria, considera reforzar tus ingresos futuros con el PPA Mutualidad. Este Plan de Previsión Asegurado te permite complementar los ingresos para la jubilación a la vez que obtiene ventajas fiscales de forma inmediata.

 

Requisitos principales para acceder a la jubilación anticipada

Edad mínima de acceso

A finales de 2025, la edad mínima para acceder a la jubilación anticipada voluntaria depende directamente de tus años cotizados. Esta diferenciación es crucial para tu planificación:

Si has cotizado menos de 38 años y 3 meses: la edad mínima se sitúa en los 64 años y 8 meses. Esto significa que podrías adelantar tu retiro exactamente dos años al de la edad ordinaria de jubilación establecida.

Si has cotizado 38 años y 3 meses o más: puedes jubilarte anticipadamente a los 63 años. Esta ventaja adicional de poder adelantarte hasta tres años hace especialmente atractiva esta opción para profesionales con carreras largas y estables.

Es importante que tengas en cuenta que estas edades no son negociables; son requisitos mínimos establecidos por ley que debes cumplir obligatoriamente.

Años de cotización necesarios

El acceso a la jubilación anticipada voluntaria exige haber cotizado un mínimo de 35 años, con una condición adicional fundamental: al menos 2 de esos años deben estar comprendidos dentro de los 15 años inmediatamente anteriores a tu fecha de jubilación.

Este requisito de «cotización reciente» es especialmente relevante para profesionales que han tenido períodos de inactividad o que han combinado trabajo por cuenta ajena con actividades profesionales independientes.

Si en los últimos 15 años has tenido lagunas de cotización significativas, es esencial que las planifiques y cubras antes de solicitar la jubilación anticipada.

Para el cómputo de los 35 años, la normativa permite incluir hasta un máximo de un año por servicio militar obligatorio, prestación social sustitutoria o servicio social femenino. Aunque estos períodos son cada vez menos comunes, pueden ser determinantes para alcanzar el mínimo requerido.

Es crucial que verifiques tu vida laboral con precisión, ya que períodos de trabajo en el extranjero, cotizaciones a sistemas especiales o cambios de régimen pueden generar lagunas no evidentes a primera vista.

Hecho causante y situación laboral requerida

El «hecho causante» es un concepto técnico que determina el momento exacto en que nace tu derecho a la pensión y, por tanto, influye directamente en su cuantía final. La fecha del hecho causante puede coincidir con:

El día de tu baja en la empresa como consecuencia del cese laboral.

Una fecha que tú propongas en la solicitud, siempre dentro de los tres meses anteriores o posteriores a la presentación del trámite.

Para un profesional con bases de cotización elevadas, esta flexibilidad de tres meses puede marcar una diferencia sustancial. Si tus últimas bases de cotización han sido especialmente altas, planificar estratégicamente el momento del cese puede optimizar el cálculo de tu base reguladora.

Por el contrario, si prevés que tus bases de cotización van a ser menores en los próximos meses (por ejemplo, por una reducción de jornada planificada o cambio de actividad), adelantar el hecho causante puede ser más conveniente.

Otro requisito para acceder a la jubilación anticipada voluntaria es encontrarse en la situación laboral requerida, ya que debes estar dado de alta en la Seguridad Social o en una situación asimilada al alta:

  • Alta en la Seguridad Social significa que el trabajador se encuentra en activo y cotizando, ya sea en el Régimen General o en cualquiera de los regímenes especiales existentes.
  • Situación asimilada al alta, por su parte, incluye supuestos en los que, aunque el trabajador no esté desarrollando una actividad laboral concreta, se mantiene el vínculo jurídico con el sistema. Ejemplos de estas situaciones son:
    • El desempleo con prestación contributiva.
    • Los períodos de excedencia forzosa.
    • La suscripción de un convenio especial con la Seguridad Social.
    • La excedencia para cuidado de hijos o familiares.

Esto es importante porque garantiza que el solicitante mantiene una relación vigente con la Seguridad Social y, además, asegura que la carrera de cotización esté actualizada en el momento de causar derecho.

Esto evita que puedan solicitar la jubilación anticipada personas desvinculadas del sistema o que lleven largos períodos sin cotizar.

 

Penalizaciones en 2026: coeficientes reductores y su impacto en la pensión

A diferencia de la jubilación ordinaria, en la jubilación anticipada voluntaria se aplican coeficientes reductores que aminoran la pensión en función del número exacto de meses en los que el trabajador adelante su retiro respecto a la edad legal.

Estos coeficientes, que se aplican mes a mes, varían también según el historial de cotización: cuanto mayor sea el tiempo cotizado, menor será la penalización.

La reforma de pensiones que entró en vigor en 2022 consolidó un sistema en el que los coeficientes reductores se aplican directamente sobre la cuantía de la pensión resultante, y no sobre la base reguladora como ocurría antes.

Esto implica que el efecto de la reducción es más transparente para el trabajador, puesto que se traduce en un cálculo inmediato sobre la cantidad final a percibir.

Además, la normativa establece una condición adicional de gran relevancia: tras la aplicación de los coeficientes reductores, la pensión resultante debe ser superior a la pensión mínima que le correspondería al interesado a los 65 años.

En caso de que la cuantía calculada no alcance dicho umbral, el acceso a la jubilación anticipada voluntaria será denegado. Esta cláusula de salvaguarda pretende garantizar que la jubilación anticipada no derive en situaciones de vulnerabilidad económica.

Para ilustrar el impacto de los coeficientes reductores en relación con la jubilación anticipada por voluntad del trabajador, analicemos al detalle el impacto porcentual de los meses de adelanto.

Los coeficientes son permanentes e irreversibles, por lo que es fundamental que evalúes cuidadosamente si tus fuentes de ingresos complementarias pueden compensar esta merma durante toda tu jubilación voluntaria.

 

Meses de anticipo < 38a 6m 38a 6m ≤ x < 41a 6m 41a 6m ≤ x < 44a 6m ≥ 44a 6m
24 21,00% 19,00% 17,00% 13,00%
23 17,60% 16,50% 15,00% 12,00%
22 14,65% 14,00% 13,33% 11,00%
21 12,57% 12,00% 11,43% 1,00%
20 11,00% 10,50% 10,00% 9,20%
19 9,78% 9,33% 8,89% 8,40%
18 8,80% 8,40% 8,00% 7,60%
15 6,77% 6,46% 6,15% 5,85%
12 5,50% 5,25% 5,00% 4,75%
6 4,00% 3,82% 3,64% 3,45%
1 3,26% 3,11% 2,96% 2,81%

 

Fuente: Seguridad Social (coeficientes reductores aplicables en 2025).

 

Esta tabla deja en evidencia que cuanto mayor sea el anticipo, mayor será la penalización. Esto significa que, en términos prácticos, jubilarse demasiado pronto puede tener un impacto muy relevante en los ingresos de por vida.

Por el contrario, las carreras largas suavizan notablemente este efecto. Los trabajadores que han cotizado más de 44 años disfrutan de coeficientes más benignos. En su caso, jubilarse dos años antes implica una reducción del 13%, lo que supone una diferencia considerable respecto a quienes cuentan con trayectorias laborales más cortas.

Recuerda que las reducciones son proporcionales y permanentes. Cada mes adelantado tiene un coste en la pensión, y esa minoración se mantiene durante toda la vida del jubilado.

 

Jubilación anticipada para autónomos

La buena noticia es que desde hace años los autónomos pueden acceder a la jubilación anticipada voluntaria en prácticamente las mismas condiciones que los trabajadores por cuenta ajena:

  • Mismas edades mínimas: 63 años (con más de 38 años y 3 meses cotizados) o 64 años y 8 meses (con menos cotización).
  • Mismos requisitos: mínimo 35 años cotizados.
  • Mismos coeficientes reductores: un autónomo que adelante 2 años con 40 años cotizados sufrirá el mismo 19% de recorte que un asalariado.
  • Mismo proceso de solicitud: online, presencial o por correo.

Sin embargo, hay diferencias fundamentales con la jubilación anticipada voluntaria de los trabajadores autónomo y los trabajadores por cuenta ajena:

1. No existe jubilación anticipada involuntaria para autónomos: Esta es la diferencia más notable. Mientras que un asalariado despedido por causas económicas puede jubilarse hasta 4 años antes con coeficientes más suaves, un autónomo que cierra su negocio por pérdidas solo puede optar por la modalidad voluntaria (máximo 2 años de adelanto) asumiendo penalizaciones mayores.

Como autónomo eres tu propio empleador, por lo que tu cese de actividad se considera siempre voluntario (salvo casos excepcionales de prestación por cese de actividad).

2. No hay integración de lagunas de cotización: Esto es crucial. En el Régimen General, los primeros 48 meses sin cotización se rellenan con el 100% de la base mínima vigente; a partir del mes 49, al 50%. Para los autónomos, esto no aplica. Si dejaste de cotizar varios meses, esos meses computan como cero euros en el cálculo de tu base reguladora, deprimiendo drásticamente tu pensión final.

3. Impacto del nuevo sistema de cotización por ingresos reales: Desde 2023, tu cuota de autónomo depende de tus rendimientos netos reales, divididos en 15 tramos. En 2025, las cuotas oscilan entre 200 € y 590 € mensuales.

 

Rendimiento neto mensual

Cuota mensual 2025

Hasta 670 €

200 €

De 1.300 € a 1.500 €

294 €

Más de 6.000 €

590 €

 

Cotizar por la mínima hoy para ahorrar costes inmediatos tendrá un efecto negativo directo en tu base reguladora futura, limitando tu posibilidad de alcanzar una pensión superior a la mínima requerida para el retiro anticipado.

 

Cómo calcular la jubilación anticipada voluntaria

El simulador oficial de jubilación disponible en el portal de la seguridad social es tu primera herramienta de referencia para obtener una estimación personalizada de tu pensión y calcular tu jubilación anticipada voluntaria.

Accesible mediante DNI electrónico, certificado digital o sistema Cl@ve, esta plataforma utiliza tus datos reales de cotización para proyectar diferentes escenarios.

La gran ventaja de este simulador es su capacidad para modificar la fecha de jubilación, permitiéndote comparar directamente el impacto económico de jubilarte a diferentes edades.

Puedes experimentar con fechas de jubilación voluntaria, involuntaria o incluso demorada, visualizando inmediatamente cómo varían los importes.

Al finalizar el proceso, obtienes un informe detallado en PDF que resume todos los datos y circunstancias considerados. Este documento es especialmente valioso para profesionales que necesitan presentar proyecciones financieras a asesores fiscales o gestores patrimoniales.

Sin embargo, es importante que entiendas las limitaciones de esta herramienta. Los resultados son estimaciones basadas en proyecciones y pueden variar según cambios normativos futuros, variaciones en las bases de cotización o circunstancias personales no contempladas en el cálculo estándar.

Para complementar esta información, también puedes consultar tu informe de vida laboral y tu informe de bases de cotización, que te proporcionan un historial completo y actualizado de tus aportaciones al sistema.

Ejemplos prácticos de cálculo de la pensión anticipada

Nada aclara más las ideas que ver números concretos. Hemos preparado dos ejemplos representativos basados en datos oficiales:

Ejemplo 1: Antonio, trabajador con 40 años cotizados

Perfil:

  • Fecha de nacimiento: marzo de 1962
  • Quiere jubilarse en marzo de 2025 (cumple 63 años)
  • Años cotizados: 40 años
  • Base reguladora calculada: 3.000 € mensuales

Análisis: Con 40 años cotizados, Antonio puede jubilarse a los 65 años de forma ordinaria. Al solicitar el adelanto de 24 meses (jubilarse a los 63), se sitúa en la Escala B de penalización (38,5-41,5 años cotizados).

Cálculo:

1. Pensión teórica a edad ordinaria: 100% de su BR = 3.000 €

2. Coeficiente reductor por 24 meses en Escala B: 19%

3. Pensión final: 3.000 € × (1 – 0,19) = 2.430 € mensuales (14 pagas)

En cifras anuales: Antonio dejará de percibir 570 € al mes × 14 pagas = 7.980 € al año. Si vive 25 años tras jubilarse, habrá dejado de percibir casi 200.000 € acumulados a lo largo de su vida como pensionista.

Ejemplo 2: Lucía, trabajadora con carrera discontinua.

Perfil:

  • Fecha de nacimiento: julio de 1960
  • Se jubila en marzo de 2025 (tiene 64 años y 8 meses)
  • Años cotizados: 35 años (el mínimo exigido)
  • Base reguladora calculada: 1.800 € mensuales

Análisis: Lucía ha cotizado menos de 38 años y 3 meses, por lo que su edad ordinaria es 66 años y 8 meses. Al jubilarse a los 64 años y 8 meses, adelanta 24 meses. Se sitúa en la Escala A (< 38,5 años cotizados).

Cálculo:

1. Porcentaje de BR por 35 años: 96,6% → Pensión teórica = 1.738,80 €

2. Coeficiente reductor por 24 meses en Escala A: 21%

3. Pensión final: 1.738,80 € × (1 – 0,21) = 1.373,65 € mensuales

Validación: 1.373,65 € es superior a la pensión mínima de mayores de 65 años (874,40 €/mes sin cónyuge), por lo que la jubilación es viable.

Aunque ambos adelantan el mismo tiempo (24 meses), Antonio sufre una penalización del 19% mientras que Lucía del 21%. Esto refleja la voluntad del legislador de reconocer las carreras más largas con coeficientes más favorables.

 

Solicitud de la jubilación anticipada

El proceso de solicitud de jubilación anticipada consta de 5 pasos claros que te guiarán desde la verificación inicial hasta el cobro de tu pensión:

  1. Verifica requisitos: Usa el simulador de la Sede Electrónica con tus datos reales para calcular fecha de acceso y cuantía estimada según diferentes escenarios.
  2. Reúne documentación: Prepara DNI/NIE, informe de vida laboral, certificado de empresa o justificante de cese, libro de familia y formulario oficial.
  3. Elige canal de presentación: Online (más rápido), presencial (con asesoramiento) o correo postal, según tus preferencias.
  4. Presenta solicitud: Trámite gratuito que puedes iniciar entre 3 meses antes y 3 meses después del cese, idealmente con 3 meses de antelación.
  5. Espera resolución: Plazo máximo de 90 días; si se aprueba, cobrarás desde el día siguiente al cese laboral con pagos mensuales anticipados.

Documentación necesaria

La precisión documental es vital. Aunque el INSS ya dispone de la mayoría de tus datos de cotización, existen documentos que debes aportar obligatoriamente:

1. DNI o NIE en vigor

  • Para ciudadanos españoles: DNI.
  • Para extranjeros: NIE y pasaporte vigente.

2. Informe de Vida Laboral

  • Lo emite la Tesorería General de la Seguridad Social.
  • Refleja todo tu historial de cotizaciones.
  • Puedes obtenerlo gratuitamente en la Sede Electrónica, por SMS o en cualquier oficina de la Seguridad Social.
  • Es imprescindible para verificar que alcanzas los 35 años mínimos cotizados.

3. Certificado de empresa

  • Solo si estás trabajando en el momento de presentar la solicitud.
  • Debe reflejar las bases de cotización de los meses más recientes que aún no constan en las bases de datos.
  • Confirma tu fecha de baja y la causa del cese.
  • Si eres autónomo, necesitarás un justificante de cese de actividad o comprobante de baja en la Seguridad Social.

4. Formulario oficial de solicitud (modelo J-6)

  • Disponible para descarga en la web de la Seguridad Social.
  • Debe cumplimentarse con datos personales, laborales y de cotización.
  • Recuerda firmarlo antes de presentarlo.

5. Libro de Familia o actas del Registro Civil actualizadas

  • Esencial para acreditar tu estado civil y descendencia.
  • Impacta en el cálculo de la pensión mínima de referencia.
  • Necesario si solicitas el complemento por brecha de género.

También considera esta documentación específica según tu situación.

Si eres autónomo:

  • Justificante de pago de las tres últimas cuotas.
  • Certificado de estar al corriente de pago (fundamental: sin esto no podrás acceder a la pensión).

Si has realizado el servicio militar:

  • Certificado de la Dirección General de Personal Militar (solo si no figura en tu vida laboral y es necesario para completar los 35 años).

Si tienes discapacidad:

  • Certificado de discapacidad emitido por el IMSERSO u órgano autonómico competente (si la anticipación se basa en discapacidad igual o superior al 45%).

Si has cotizado en el extranjero:

  • Formularios específicos previstos en los reglamentos comunitarios o convenios bilaterales de Seguridad Social.

Canales para presentar la solicitud

La Seguridad Social ha modernizado sus servicios para ofrecer un modelo multicanal que prioriza lo digital sin abandonar a quienes prefieren o necesitan atención presencial. Veamos las tres opciones disponibles:

Sede Electrónica (opción digital): Accede a través del portal de la seguridad social con Cl@ve o certificado digital, o usa la plataforma sin certificado con validación por fotografía de DNI y código SMS. Permite tramitar desde casa con procesamiento ágil, consultar el estado del expediente en cualquier momento y recibir confirmación inmediata del registro. El simulador utiliza tus datos reales para calcular la pensión estimada.

Atención presencial en CAISS: Requiere cita previa obligatoria (online o llamando al 901 10 65 70 / 91 541 25 30). Acude con toda tu documentación en originales y copias, donde un funcionario revisará tu solicitud y te entregará justificante. Ofrece asesoramiento directo para casos complejos, resolución de dudas in situ y verificación inmediata de documentación. Es recomendable solicitar cita con 3 meses de antelación, ya que en épocas de alta demanda puede llevar semanas conseguirla.

Correo postal: Envía la documentación por correo ordinario o certificado a la Dirección Provincial de la Seguridad Social o CAISS correspondiente a tu domicilio. Usa correo certificado con acuse de recibo, indica claramente «Solicitud de Jubilación Anticipada» en el sobre, firma todos los formularios y adjunta copia del DNI. Opción útil si vives lejos de oficinas o no tienes competencias digitales, aunque implica mayor riesgo de extravío y proceso más lento.

Los tres canales tienen la misma validez legal; elige el que te resulte más cómodo según tus circunstancias personales, competencias digitales y necesidad de asesoramiento.

Preguntas frecuentes sobre la jubilación anticipada voluntaria

¿Cuál es la diferencia entre jubilación anticipada voluntaria y forzosa?

La distinción entre jubilación anticipada por voluntad del trabajador y la forzosa es sencilla de entender:

Jubilación anticipada voluntaria: Es la que solicitas por decisión propia cuando cumples todos los requisitos. Los coeficientes reductores son más severos, pero tienes control total sobre el momento de la decisión.

Jubilación anticipada forzosa o involuntaria: Se aplica cuando has perdido tu empleo por causas ajenas a tu voluntad (ERE, despido colectivo, finalización de contrato temporal). Permite jubilarse hasta cuatro años antes de la edad ordinaria, exige solo 33 años de cotización y aplica coeficientes reductores más favorables.

Para profesionales liberales o con estabilidad laboral, la modalidad forzosa no suele ser una opción, por lo que tu planificación debe centrarse exclusivamente en la voluntaria, con sus requisitos más restrictivos pero su mayor flexibilidad de decisión.

¿Cómo afecta la jubilación anticipada voluntaria a la cuantía final de mi pensión?

El impacto en tu pensión es permanente e irreversible, por lo que es crucial que lo entiendas completamente antes de tomar la decisión:

Reducción por coeficientes: La penalización varía entre el 6% y el 21% según tus años cotizados y los meses de adelanto.

Pérdida de cotizaciones futuras: Al dejar de trabajar, pierdes la oportunidad de seguir cotizando y mejorando tu base reguladora.

Impacto de la inflación: Una pensión reducida significa menor capacidad de hacer frente a la inflación futura. Lo que hoy puede parecer una diferencia asumible, en 20 años puede representar una pérdida de poder adquisitivo considerable.

Para ponerlo en perspectiva: si tu pensión calculada a edad ordinaria fuera de 2.500 euros mensuales, una reducción del 20% la dejaría en 2.000 euros. Esos 500 euros mensuales representan 6.000 euros anuales que dejarás de percibir durante toda tu jubilación.

¿Es posible seguir trabajando o tener ingresos adicionales una vez jubilado anticipadamente?

La compatibilidad entre pensión de jubilación y trabajo está muy limitada, pero existen algunas opciones que pueden interesarte como profesional:

Incompatibilidad general: Una vez que cobras la pensión de jubilación, no puedes mantener tu trabajo por cuenta ajena habitual. Hacerlo implicaría la suspensión inmediata de la pensión.

Jubilación activa: Transcurrido un año desde que hayas alcanzado la edad ordinaria de jubilación (no antes), puedes optar por la jubilación activa, que te permite trabajar cobrando el 50% de la pensión.

Trabajo por cuenta propia con límites: Puedes desarrollar actividades profesionales independientes siempre que los ingresos no superen el Salario Mínimo Interprofesional anual. Esto puede permitir consultorías puntuales, docencia ocasional o pequeñas actividades profesionales.

Jubilación flexible: Si tu empresa lo permite, puedes optar por una jubilación parcial con trabajo a tiempo parcial, reduciendo proporcionalmente tanto la jornada como la pensión.

Es indispensable que contemples estas posibilidades antes de jubilarte, ya que las limitaciones son estrictas y las sanciones por incompatibilidad pueden incluir la devolución de cantidades percibidas indebidamente.

¿Qué documentación necesito para solicitar la jubilación anticipada por voluntad del trabajador?

La documentación requerida incluye:

  • DNI, NIE o pasaporte vigente.
  • Formulario oficial de solicitud de jubilación (disponible online).
  • Justificantes de las cotizaciones de los últimos tres meses si eres responsable directo del pago.

Documentación complementaria:

  • Libro de familia o certificados de nacimiento para acreditar cargas familiares.
  • Certificado de servicio militar si es aplicable para el cómputo de cotizaciones.
  • Cualquier documentación que acredite períodos de cotización especiales.

La Seguridad Social suele obtener de oficio tu informe de vida laboral, lo que no necesitas aportarlo, salvo que detectes errores o lagunas que quieras subsanar previamente.

¿Qué seguros o productos financieros me recomiendan para complementar mi jubilación anticipada voluntaria?

Para profesionales que optan por la jubilación anticipada, recomendamos PPA Mutualidad, un Plan de Previsión Asegurado ideal para complementar la jubilación que te permite movilizaciones desde y hacia otros planes de pensiones sin complicaciones.

Conclusión: tu futuro financiero en tus manos con la jubilación anticipada voluntaria

La jubilación anticipada voluntaria representa una declaración de independencia financiera y personal que te sitúa en control de tu tiempo y tu futuro. Sin embargo, no es una decisión que puedas tomar a la ligera.

Esta alternativa de jubilación requiere una planificación meticulosa, una comprensión profunda de tus necesidades financieras futuras y, sobre todo, la disciplina para ejecutar una estrategia de ahorro e inversión coherente durante años.

El coste de la jubilación anticipada por voluntad del trabajador es real y significativo. Pero, para muchos profesionales, el valor del tiempo recuperado y la oportunidad de disfrutar de la jubilación en plenas condiciones físicas y mentales justifica ampliamente esa inversión.

Tu futuro financiero está verdaderamente en tus manos. Las decisiones que tomes hoy sobre ahorro, inversión y planificación fiscal determinarán no solo si puedes permitirte jubilar anticipadamente, sino cómo vivirás esos años adicionales de libertad.

 

 

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